Thursday, August 21, 2014

De facto golpe de estado en EE.UU.



Ayer en EE.UU. el secretario de defensa Leon Panetta fue interrogado por un comité del Congreso sobre el uso de la fuerza en Siria o Irán. En breve resumen se trata de que los representantes del Congreso insistieron que las fuerzas armadas no pueden intervenir en dichos países sin la autorización del Congreso. Pero, el secretario de defensa insistía al contrario de que es la comunidad internacional (la ONU y la OTAN) quien autoriza al Pentágono a actuar. Así rebatieron el asunto varias veces entre el congresista y el secretario sin llegar a un acuerdo sobre la interpretación de la ley constitucional.

La situación es que existe un de facto golpe de estado en EE.UU.. Las fuerzas armadas y el ejecutivo están en manos de las organizaciones pseudo-gubernamentales internacionales que están decididos iniciar el precursor de una posible tercera guerra mundial. La unanimidad en el Congreso a favor de la guerra que dominaba durante la administración de Bush, debido al efecto del 11-S y los informes falsificados sobre las ADM en Irak ha difumado. Por fin, tal vez ya demasiado tarde, los representantes están conscientes de que la seguridad y prosperidad del país no depende de más guerras sino al contrario. Y debido a este cambio de actitud el ejecutivo y el Pentágono sencillamente ha decidido hacer caso omiso a la ley, la Constitución y el Congreso.

El texto a continuación es de Paul Joseph Watson traducido por Greg Grisham

El testimonio del secretario de Defensa, Leon Panetta, de afirmar que las Naciones Unidas y la OTAN tienen la autoridad suprema sobre las acciones de los militares de Estados Unidos, las palabras que efectivamente declaran el Congreso una reliquia ceremonial, han impulsado el congresista Walter Jones, para introducir una resolución que reafirma el comportamiento de Panetta y el comandante en jefe de las FF.AA., de "crimen y delito de alto traición a la Constitución.

Durante la audiencia en el Senado del Comité de Servicios Armados de ayer, Panetta y el presidente del Estado Mayor, el general Martin Dempsey admitieron descaradamente que su autoridad no proviene de la Constitución de los EE.UU., sino que Estados Unidos está al servicio y toma sus órdenes de las Naciones Unidas y los organismos internacionales de la OTAN, sobre la cual el pueblo estadounidense no tienen ninguna influencia democrática.

Panetta fue interrogado por el senador Jeff Sessions, "Sólo les preocupan por la ONU, la Liga Árabe y la OTAN o por los representantes electos de los Estados Unidos? ¿A medida que avanzan ustedes, consultarán con el Congreso de los Estados Unidos?"

El secretario de Defensa respondió: "Usted sabe, nuestra meta sería la de solicitar el permiso internacional. Después consultaremos al Congreso y le informaremos y así determinar la mejor manera de acercarnos en este tema. Desde luego, nos gustaría obtener el beneplácito del Congreso."

A pesar de los esfuerzos repetidos del congresista Sessiones para conseguir que el secretario de defensa Panetta reconociera que el Congreso es suprema y no los gustos de la OTAN y la ONU, Panetta repetidamente nada más exaltó el poder de los organismos internacionales sobre la rama legislativa EE.UU..

"Estoy muy desconcertado por la idea de que de alguna manera una asamblea internacional proporciona una base jurídica para que los militares de Estados Unidos sean desplegados en combate", dijo Sessions."Esto no es correcto. Ellos no proporcionan ninguna autoridad legal. La única autoridad legal que se requiere para desplegar el ejército de Estados Unidos es la del Congreso, la ley y la Constitución. "

En un esfuerzo por reafirmar el hecho de que "el uso de la fuerza militar ofensiva por un presidente sin la autorización previa y clara de una declaración del Congreso constituye un crimen de alta juicio político y delito en virtud del artículo II, sección 4 de la Constitución", el congresista republicano Walter Jones, ha presentado una resolución en la Cámara de Representantes.

El texto completo dice;

Expresando el sentir del Congreso que el uso de la fuerza militar ofensiva por un presidente sin la autorización previa y clara de una ley del Congreso constituye un crimen de alta juicio político y delito en virtud del artículo II, sección 4 de la Constitución.

Considerando que la piedra angular de la República rinde homenaje a la competencia exclusiva del Congreso para declarar la guerra en virtud del artículo I, sección 8, cláusula 11 de la Constitución: Ahora, por lo tanto, ya sea

Resuelto por la Cámara de Representantes (la concurrencia del Senado), que es el sentir del Congreso que, salvo en respuesta a un ataque real o inminente contra el territorio de los Estados Unidos, el uso de la fuerza militar ofensiva por un Presidente sin la previa autorización expresa de una declaración del Congreso viola la competencia exclusiva del Congreso para declarar la guerra en virtud del artículo I, sección 8, cláusula 11 de la Constitución y por lo tanto constituye un crimen de alta juicio político y el delito en virtud del artículo II, sección 4 de la Constitución.

Bajo los términos de la resolución de Jones, tanto Panetta como el presidente Obama estarían sujetos a juicio político por abusar de su poder y violar la Constitución en el caso omiso de la autoridad del Congreso y la colocación de una potencia extranjera por encima de su jurisdicción.

A pesar de los esfuerzos del Pentágono para reclamar que las palabras de Panetta fueron mal interpretadas , la administración Obama sí ha citado sistemáticamente la autoridad de las Naciones Unidas en relación con la invasión del año pasado de Libia, que se llevó a cabo sin la aprobación del Congreso.

En junio del año pasado , el presidente Obama expresó su arrogancia y hostilidad hacia el Estado de Derecho cuando desestimó la necesidad de obtener autorización del Congreso para comprometer a Estados Unidos a una intervención militar en Libia, groseramente desestimando la crítica y comentando: "Yo ni siquiera necesito llegar a la cuestión constitucional."

Obama trató de legitimar su imposibilidad de obtener la aprobación del Congreso para la intervención militar por el envío de una carta al Presidente de la Cámara John Boehner en la que dijo que el asalto militar fue "autorizado por el Consejo de las Naciones Unidas (ONU) de Seguridad."

En audaz afirmación de la autoridad de los poderes internacionales por encima de la rama legislativa, Panetta y Obama se declaran abiertamente que ya no representan al pueblo estadounidense y en su lugar son servientes a una dictadura mundial que se ha usurpado la soberanía de los Estados Unidos y de sus FF.AA..

La noticia en otros fuentes "alternativos" estadounidenses:

La noticia en otros fuentes "alternativos" de habla español


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Source: investigar11s.blogspot.com